lunes, 27 de enero de 2014

AMATORIA

Encontrar en tus ojos
-¡serenas drupas!-
pan y principio

Dormir en el campo
de tus caderas
y así tutelarte

Abonar en tus pechos
con arancel de mi boca
fundada

Recurrir a tu piel
cuando el temor
me sobrevenga

Estar en tu sal
que nunca se pierde
satisfactoria

Pensar en retenerte
aún sabiendo
de tal delito

Condenar la falta
por aquéllas semanas
en silencio

Inmolar la pena
que estuvo en ti
menguando el cultivo

Llevar tus manos
donde el árbol festivo
se une a la tierra

Dar las legumbres
de cuya simiente
trepa a tu sonrisa

Beber de la copa
del cosmos
su líquido inagotable

Hacer de las banderas
lienzos
para cubrir tus elipses

Armar el baúl
y guardar ese aliento
que me anima

Renovar la paz
con cada estambre
de tu cabellera

Brindar por esas piernas
que han sostenido
tanta eminencia

Lograr de tus prados
flor precisa
para la orbe terrible



viernes, 24 de enero de 2014

DÍSTICO DACTÍLICO




Nunca previne mi semen
hasta que puse mi reino en tu nido

Tanto ordené mi desorden
variable, basto, de bulbo recóndito

Guardo conmigo los lirios
dados con llama, con sol de frescura

Diera a tus manos el sorgo
en noche densa que arroja sus dados

Caigo sin brazo en tus brazos
áspera diosa, demonio benévolo

Riego raíces de pena
que causan llagas torcidas al paso

¡Vuélvete eterna, mujer
raspa las púas que violan mis codos!

Sean tus sueños mi viaje
por siempre, diario, que eleve la espiga



QUINTETOS SOLEARES



Te doy mi soledades
con olor a madera y altura de naranjas
para que te acompañen

No las deseches, tómalas,
dale peso a tus manos y no se queden solas


*

Quiero reunir tu sorgo
en mi tramo nostálgico de peñasco y cardón
que abrumado dispongo

Brote tu poderío
de manantial dispuesto que amilane mis vicios

*

Deambular por tu huerto
y entender las naranjas que cuelgan en tu altura
darlas a mi criterio

Mujer de las coronas
sucedes con frescura y así te conmemoras

*

Me asomo a tus orejas
y te arrojo rumores de sorgo y guayaba
para que así me obtengas

Me difundo sincero
con la delicadeza de los hombres confesos

*

Darte los minerales
lícitos de mi gruta carente de tinieblas
así de incomparables

Guárdalos en tu pecho
el principal resguardo que esconde los trofeos

*

A medida que conozco
tus pies de losa fina que andan por su horizonte
más de ellos condecoro

Pon tus pies en mis manos
y ponerles la gema que enlace como aro

*

Solicito tu boca
para que como lluvia humedezca mis grietas
de sabana ambiciosa

Amásala a mis labios
para regar los días con nuestros leves rastros

DEFINICIONES II



Cuchillo:
    Con un sencillo incisivo
este tiburón ronda por la alacena

*

Violín:
    ¡Qué sueños desvelados
caminando por tendones de agrado!

*

Guitarra:
    ¡Qué dedos ágiles para descubrir
rumores en su aljibe vibrante!

*

Sofá:
    Esta fragata sin puerto
embarga del cansancio tanto agobio y borrasca

*

Reloj:
¿Cómo se leería el tiempo
si sus brazos no circularan por los meridianos?

*

Manantial:
    Subes con agua sencilla y antojada
que refresca la calamidad en mis ojos

*

Balas:
    Mosquitos virulentos
Que agujeran la inocencia en los torsos

*

Cuello:
Mis labios circulan por ese sendero
sendero que me indica tu domicilio


*

Granja:
    Así te deseo en la cama
por la cosecha de cada uno de tus frutos

*

Proletariado:
    Con el trabajo al lomo
sus platos en la mesa pesan como algodones

*

Panadería:
    Palacio en el que el trigo
entroniza su imperio

*

Cama:
¿Qué más oportuno este cosmos recurrente
para duplicar nuestros besos?


REFLEXIONES



Pareciera que el día lunes
tuviera tal envidia al viernes.

*

Hay piedras que estorban la senda
y otras que sirven para el muro.

*

La lluvia a veces propone
colmar la taza de la tierra.

*

La campana abre los labios
para soltar ecos de cueva.

*

El azúcar es blanca risa
extirpada a la primavera

*

La agricultura se sonríe
cuando lloran los nubarrones.

*

La guerra es solo circunstancia
de desespero de la paz.

*

La guanábana es militar,
haciendo su patria la pulpa.

*

El labriego adora la tierra
zanjando de su herida al huerto.

.

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Escudo de Lucevelio