jueves, 28 de febrero de 2013

OLIVO



¿Cuánto pesa un olivo o su fruto en verano?
¿Cuántos deseos valen para alzar su estructura?
¿Cuánto brazo es instado para colmar el cesto
con tanto mineral surgido del origen?

Nada es más comparable que la siega avanzada
en el que ramo fértil presenta su caudal
-que estuvo concretándose en la savia recóndita-
a los ojos nativos, agrarios y telúricos.

Que sean los asaltos pesadilla en la cama,
y no se constituya la ofensa del versículo.

Que el olivo resida en su trono silvestre.



NARANJAS



Quiero aquellas naranjas que saben dar al día
el milagro pedido por las bocas urgentes;
esas naranjas prósperas que resbalan orondas,
exentas, soberanas, en el seno del cesto.

Naranjas con firmeza del brazo percudido.
Nombradas por el reino: sustento del hogar,
símbolo de la raza, ingrediente en las dunas.
¡Ay, maldito el asalto que disparan las sienes!

Por esas infracciones la raíz no socava
y la broza no paga la sombra de la tarde.

Que sean las naranjas escudo para ustedes.



miércoles, 27 de febrero de 2013

QUISE


Quise buscarte a solas cuando el sol fracasaba
en la tarde de penas y brisa corpulenta.
Quise buscarte a solas detrás de aquellos hombros
abruptos y silvestres que cargaban ladrillos.

Batí brazos y pétalos para así perpetuar
el margen de tu espalda. Y rodó el calendario
sin que me devolviera un grano de tu pecho
o un punto siquiera de tus labios cruzados.

No sucedió en mis manos la primavera enérgica
que alguna vez quedó en fomar los hibiscos
.

La distancia es cuchillo que rebana los granos.


martes, 26 de febrero de 2013

EL ROSTRO DE LA MUERTE (anti-soneto)



Los gestos de la muerte son hendeduras trágicas
trazadas por la herrumbre de un criterio patético,
es rosa que no existe en fronda hemorrágica;
para muchos mortales es un néctar acético.

Ángel indetenible que fragua su propósito.
Sustento sin censura; franco, casi lunático;
amasa alientos para preservar su depósito
y así reforzar su servicio dogmático.

-Soy cama que no cesa. Dice con voz solícita.
-Dispongo la tragedia en base a norma lícita.

Es un borde de sombra porque nadie le nombra.



lunes, 25 de febrero de 2013

ANTI-SONETO CON RIMA ESDRÚJULA


Sentado en mi escondrijo y pálido el crepúsculo,
entre el temblor borroso en alas de un murciélago
y la debilidad que sugieren mis músculos;
hora fatal se apuesta transportándome al piélago.

Esta roca tritura mi perfil en partículas,
todo valle y camino lo deforma en obstáculo.
Inevitablemente me rasga la clavícula
éste rancio demonio con sus fríos tentáculos.

Sin semilla en la granja. Es un antro mi cráneo.
Anochece con baba y jazmín subterráneo.

Si fija con la fíbula lesiona cual mandíbula.

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Escudo de Lucevelio

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