Publicado por
Lucevelio
en
10:01
Etiquetas:
Haiku
¡Ah! El drama de los cerezos
nadie lo tuvo en conciencia
salvo la tierra
Publicado por
Lucevelio
en
09:59
Etiquetas:
Amaneceres
Aadab se aferra a un minuto que aún no pasa por su aldea
son tan intensos sus deseos
que es posible violentar montañas
y es así que Aadab aún espera
Publicado por
Lucevelio
en
09:58
Etiquetas:
Ss
Aháva
se abandona a sus lágrimas
todo el llanto
está en su ser
Recuerda
tus olivos Aháva
colma tu mente
con aquellas ramas
Espesos
sobre la tierra
dura
Sólidos
sobre el suelo
cruel
Publicado por
Lucevelio
en
12:24
Etiquetas:
Reseñas fotográficas
Publicado por
Lucevelio
en
09:32
Etiquetas:
Amaneceres
Arribo
Y así fue que el monarca
buscaba el tono
entre las hojas entregadas
y al no hallarlo desistió
luego entonces supo
lo tonante de la carnicería
Auto de fe
Convino
con aquella perversa hoguera
para menguar la moral de los Mayas
Riqueza
Perlas inagotables
en el abismo de Cubagua
Con los pulmones
de algunos forzados
ocurría el milagro
Inmaculado
En algún espacio de la noche
y envuelto por el pacto
de la naturaleza
con su rota cerviz se albergaba en el ensueño
fue lo único inquebrantable
para el carnicero
Desventaja
Por largas lunas
el señor mantuvo entre sus brazos naturales
pacto y fortaleza
nada más frágil
para las fauces traídas
por el carnicero
Biografía & Poemas
(Al-Birwa 13 de marzo de 1941 - Houston 9 de agosto de 2008), Fue considerado el poeta nacional palestino y uno de los más célebres literatos árabes contemporáneos, nacido cerca de Acre el 13 de marzo de 1941 y fallecido en Houston (Estados Unidos) el 9 de agosto de 2008. En su trabajo, Palestina se convirtió en una metáfora de la pérdida del Edén, el nacimiento y la resurrección, así como la angustia por el despojo y el exilio. El poeta Naomi Shihab Nye ha comentado sobre el trabajo de Darwish: "Darwish es el respiro esencial del pueblo palestino, el testigo elocuente del exilio y la pertenencia..."
*****************************************************
LA NIÑA / EL GRITO
En la playa hay una niña, la niña tiene familia
y la familia una casa.
La casa tiene dos ventanas y una puerta...
En el mar, un acorazado se divierte cazando a los que caminan
por la playa: cuatro, cinco, siete
caen sobre la arena. La niña se salva por poco,
gracias a una mano de niebla,
una mano no divina que la ayuda. Grita: ¡Padre!
¡Padre! Levántate, regresemos: el mar no es como nosotros.
El padre, amortajado sobre su sombra, a merced de lo invisible,
no responde.
Sangre en las palmeras, sangre en las nubes.
La lleva en volandas la voz más alta y más lejana de
La playa. Grita en la noche desierta.
No hay eco en el eco.
Convierte el grito eterno en noticia
rápida que deja de ser noticia cuando
los aviones regresan para bombardear una casa
con dos ventanas y una puerta.