martes, 15 de junio de 2010

Ternas

Tacones altos:
Por casuliadad los descubro, y muy silenciosos,
pero, ¿qué buscan en la calle con la penumbra?


Mariposas amarillas:
El despunte de la naturaleza es algo indecible,
y al tropezar con ella, tal auge asume un final que adorna el parabrisas.

sábado, 29 de mayo de 2010

Medianía (estrofa experimental)

No hace mucho he desarrollado un estilo de estrofa que tentativamente en nombrado: Medianía. La considero en etapa experimental, en los siguientes días haré las posibles correcciones, si es que las hubiera. Coloco para uds. la explicación para ellas


Bladen(1) araguaneyes desde la cúpula
y(2) sin embargo(3) parecen(4)
umbrosas(5) las piedras



(1)Obligatorio un verbo defectivo
(2)Obligatorio la conjunción “y”
(3)Cualquier locución conjuntiva adversativa
(4)Verbo parecer u otro verbo copulativo
(5) Algún adjetivo
calificativo



De todos modos presento dos medianías recién escritas:


Blanden araguaneyes desde la cúpula
y sin embargo parecen
umbrosas las piedras


Hay en salitre confusión
y a pesar de ello parecen
pensantes los granos de arena



La idea de la Medianía, es establecer una imagen antintética, para ello la locución conjuntiva adversativa servirá de eje para dirigir tal fórmula.

jueves, 29 de abril de 2010

Andrés Eloy Blanco




Andrés Eloy Blanco
(1896 - 1955)
goza, junto con algunos otros poetas inferiores a él, de la mayor popularidad en Venezuela. Su noble condición humana, su idealismo de otro tiempo, su caballerosidad, su adhesión a la causa de la libertad y de la democracia la cual le costó cárceles, confinamientos y exilios; su humor, su ingenio chispeante, su sensibilidad por lo popular, su elocuencia, sus versos de inspiración tradicional, abiertos al entendimiento de las mayorías, hicieron de él un símbolo de la civilidad vigilante y una expresión genuina de venezolanidad extrovertida.

Juan Liscano. Prólogo de la obra Antología Popular, de Andrés Eloy Blanco. Caracas: Monte Ávila Editores, 1990, 1997, p. 10






Coloquio bajo la palma

Lo que hay que ser es mejor
y no decir que se es bueno
ni que se es malo,
lo que hay que hacer es amar
lo libre en el ser humano,
lo que hay que hacer es saber,
alumbrarse ojos y manos
y corazón y cabeza
y después ir alumbrando.

Lo que hay que hacer es dar más
sin decir lo que se ha dado,
lo que hay que dar es un modo
de no tener demasiado
y un modo de que otros tengan
su modo de tener algo,
trabajo es lo que hay que dar
y su valor al trabajo
y al que trabaja en la fábrica
y al que trabaja en el campo,
y al que trabaja en la mina
y al que trabaja en el barco,
lo que hay que darles es todo,
luz y sangre, voz y manos,
y la paz y la alegría
que han de tener aquí abajo,
que para las de allá arriba,
no hay por qué apurarse tanto,
si ha de ser disposición
de Dios para el hombre honrado
darle tierra al darlo a luz,
darle luz al enterrado.

Por eso quiero, hijo mío,
que te des a tus hermanos,
que para su bien pelees
y nunca te estés aislado;
bruto y amado del mundo
te prefiero a solo y sabio.

A Dios que me dé tormentos,
a Dios que me de quebrantos,
pero que no me de un hijo
de corazón solitario.



Este poema es una exaltación del espíritu de superación del ser humano,
de la necesidad de estudiar y prepararse (alumbrarse como dice el poeta)
con el objetivo siempre presente de utilizar esas luces para, a su vez,
irlas transmitiendo y difundiendo. Es también un himno al trabajo, un canto
a la igualdad social, un mandato a la educación de los hijos, la libertad y la
democracia. "Coloquio bajo la palma" fue publicado en 1955 en su obra Giraluna,
poco después de su muerte.

domingo, 25 de abril de 2010

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Escudo de Lucevelio