viernes, 1 de mayo de 2009

Palabras para Rosa Vegas

-Fib-

Partera
terrestre,
tus manos
moldean al campo.
Cuánto apego en las tapias:
espejos, colores, Marías; tu cortesía para los ojos.


-Brevederos-

a)
TRINITARIAS

VIRTUDES vegetales
como anillo de amparo
procurando
diariamente
el motivo de los torsos
que sus manos han licuado para los ojos

banderas malvas
con los bordes enganchados bajo el sol

por ello
los pensamientos en este recinto
recorren líneas dirigidas al ensueño


b)
PASO DE VIDRIO

POSIBLEMENTE hayan herido sus dedos
por el grito de algunas botellas

has escogido bien las formas y tonos
que guían el tránsito hasta el alfar

es humilde el trayecto
como abertura hacia algo inesperado y espontáneo
pero es tentativa para decir lo que publican sus manos

dar pasos nacientes
no es la apreciación
faltaría la consumación
que permite comprender el matiz dispuesto por la tierra


c)
LA GALERÍA

ES barro corregido por mano prodigiosa

es carne de tierra reformada para arte

es concepto con mezcla diferente

es aguatierra que eleva a museo

ella ha abierto sus ojos para entender
y hacer entender
la voz siemprepresente del barro
con torsos diarios y místicos

dejó el cuadro del artista que no conoce
para colgar los suyos
en una acción de amor a la ingenuidad

en algunos rincones
las sombras
sin ningún propósito miserable
condicionan las cualidades de algunas imágenes

el olor de la tierra atribuida
minuta la cualidad del campo donde conversa
y sitúa
desnudamente
el concepto que han querido sus manos desde siempre


d)
CARMEN MARÍA DE VENEZUELA
(a una imagen en particular)

EN el rincón de las Marías
mujer sentada
mujer de ahora
con el deber de la vianda en la boca naciente

el aguatierra es su volumen primario
su volumen concebido
como las demás

su estatura es tan natural que se confunde con el alma
de algunas mujeres venezolanas

y por ello
es señora del alimento puesta en la vanguardia del alfar
proyectando al seno laborioso y entregado
que alienta a esta patria

hecha para simbolizar realidades muy típicas
por voces o quejas conocidas

mujer interpretada con verdades
para los demás

en su postura se advierte la suficiencia para cumplir su contrato
amparando al aliento que cabecea en sus brazos


e)
SUS MANOS

NO son armas para la herida
son herramientas que curan

no se refieren a la muerte
en ellas brota el agua como surtidor

no se inmutan por la tristeza
hablan con la esperanza puesta sobre el retablo

nacieron para inclinarse ante el barro
y reformar así la carne que provee la tierra

manos que se pierden y hunden
así son las obreras del arte
con su método ingenuo

también el vidrio es fragmento de la concepción
hiriéndolas en ocasiones para luego sanar con el fruto acabado

y el papel
que funge como músculo para la marioneta
es la vocación movida para el niño

tenaces
traviesas
silvestres
espontáneas

lenitivos para rasgar los lazos al ansia

que sean eternas
y así procurar el pensamiento que las mueve
a otros pensamientos
y no se dejen en la indiferencia

habrá que extender sus manos más allá de sus rapideces habituales
recubriéndolas con el eco que trae el prestigio

los calores serán necesarios para hacerlas sentir portentosas
entre el monte
alimento embrionario de su escuela

sus manos
que sean sus manos siempre pájaros en la altura

pupilas buscando en la bilis de la tierra
la composición

sea registrada su escritura
en el compendio que nos atesora


f)
OJOS AGUARAPADOS

SUS ojos tienen una sensibilidad distinta
como rurales

una mirada aguarapada que no conocía
y que hace tiempo palpan el color de la aguatierra
tema de su oficio

ojos que indagan al entorno para apurar las composiciones

hay que beberlos

para comprender el deber de su alma

dos vasos
sencillamente dos vasos
y en ellos conocerán a Rosa Vegas


g)
SOMBRAS

SOMBRAS resucitando las líneas de tantas imágenes

sombras haciendo del color del barro más oscuro
pero sin violar la plenitud de su escuela

sombras confortantes

transigen una nueva experiencia al reflejo
como norma para entender

ella no le teme
porque sabe que sustentan
aquello que ha expuesto sobre el retablo


h)
CUARTO SAGRADO

EN este cuarto
ha hecho de la religión su brazo más popular

una pequeña capilla donde el sacramento es discreto
por las sombras dispuestas como palabras

el niño ágil y alegre en su vuelo

las Marías coronadas
y constituidas con la agonía de los vidrios

los brazos dispuestos al sacrificio
como rompiendo con la piedad habitual

imágenes en todas las líneas y puntos de vista
que determinan un modelado
a partir de su ingenuidad



i)
TAPIA CON ALMA

LA más sólida entre las tapias
y quizá la más envejecida

ella suele referirla con cierto verbo de leyenda

entre las grietas
como venas consumidas
y laceradas
hablan de aquel esfuerzo para alzar su techo
hoy bóveda de barro sobre el barro

ya la tapia hecha cuarto
los sueños de extraños que se sueñan
se hacen pesadillas
pues según
en la medianoche
cierto duende se impone


j)
RETAZOS PARA TÍTERES

ANTES eran telas para los vestidos
ahora son jirones para el manejo del guiñol

retazos para reflejarles rostros
pasando el minuto sobre la mesa
junto a la tijera y la aguja

ingenuos
joviales
típicos

si bien ahora son pieles sin género
sin contextura
su mano
en algún momento
soplará el aliento para imaginar la escena



k)
PREGUNTAS ESENCIALES

DE cuál lugar llegaste para venir a entregarte en nosotros

cuál escuela hizo de tu talento
arte imborrable para los ojos

cómo fue que la tierra abrió su entraña para admitir tus manos

a qué hora llegan a ti la composición y los colores

tus manos son utensilios naturales
pero cómo

en cuánto tiempo modelas el barro
cuando el mediodía abrasa el suelo

cómo es la armonía de las trinitarias en la antesala del alfar

para ti todo es el barro y estás en él
pero por qué así lo has decidido


-Soneto semántico-

lodo y trapo
para combinarse
en la mesa]
elementos populares

amasijo y tijera
por dos maderas
artesanas]
composición con ingenuidad

[trinitarias
saludando]
y patio de aguatierra

barroso sobre verde
[recepción
frente al museo]



martes, 28 de abril de 2009

Coloquio por el crímen


I
Y vinieron con el seísmo marciano, para romper con las venas.

Se cubrieron con una garra como de noche, pero malévola, para
[mancharlo con polvo y grito extranjero.

Actores de otros géneros con su teatro de quema y violencia.

Las aves de pronto escondieron su canto y fueron a esconderse bajo
[las rocas.

El anciano y la anciana observaron sus cabellos y profetizaron el color
[de las semanas próximas.

y fue que aquellas criaturas sedientas bajaron por las colinas
[derrumbando la bóveda de la paz.

Por momentos el silencio tomaba su rostro más tenebroso
y el precio por la calma subía su lucro.

Sequía, miseria, derrumbes, fue por esos tiempos el color general de
[la tierra.

Lo que claramente se recuerda es el brote de la llaga como herida.

Las heridas fueron las monedas para cancelar el día vivido.

Y así pasaron varios ríos con un color de vino derramado



II
¿Cuántos fusiles hacen falta para cambiarlos por la paz?

¿Cuántos litros de vida humana hubo y hay por balas descargadas?

¿Hasta que punto las lágrimas deberán secar el alma para evaporarse
[así mismas?

¿Cuántas leyes hacen falta para asesinar al crimen?

Porque la bandera blanca y pacífica ya tiene roídas sus hilos,
y la brisa la hace lucir mendiga.

La violencia es el capítulo absoluto de los países y ciudades,
y la esperanza es una manzana que poco a poco se oxida por la
[inoperancia.

Ustedes señores víctimas, defiéndanse con sus paredes y esperen,
esperen la mano que nazca de sus oraciones,
pues la mano que he nombrado hace tiempo que no aparece.


III
En lo que cae la noche y en lo que puedan dibujar los postes las [calles,
al parecer el crimen olfatea la sustancia de la soledad.

Esta soledad no le incumbe a los nostálgicos o a los despechados,
esta soledad baja a las espaldas de las víctimas.

Recóndito se guarda el delincuente entre los misterios,
y como espectro, salta de ellos avieso con las municiones.

La víctima sola huye o se salva de la inminencia, eso depende de los [fallos del momento.

Será la carrera o el vino derramado por las aceras.

¿Y la seguridad a dónde se fue a asegurarse?

Porque las leyes en estas oscuridades sólo tiene confusiones,
y sólo las luces del arma punible mantiene firme su reglamento.

martes, 2 de diciembre de 2008

Brevedero erótico

a)

MELODÍA DE APERTURA


LA NOCHE es el lugar perfecto
la sábana necesaria para desenfundar
lo que tanto ha moderado la calma

cada segmento de nosotros
ayudantes evidentes
se estilan para formular la afirmación

no existen poderes
ni dominios
sólo cuenta la energía que nos enlaza

que el cúmulo de la intimidad no sea silenciada
o enfriada por ningún evento

relatos sucedieron y aún suceden
pero nosotros asentaremos las rúbricas para historiar la nuestra

he decidido desnudarme sinceramente con lo que me palpita
y si tú estás frente mío
también querrás desnudarte

ahora pongamos en el púlpito
nuestros símbolos
y que el púrpura sea el color olímpico en esta oscuridad


b)

PARA enfrentarnos mutuamente
tenemos que fiarnos del púrpura

asimilemos la tonalidad necesaria para conjugarnos

el temor no tiene espacio ahora
debemos fiarnos en este tiempo que se nos presenta
porque sólo en ocasiones florece

que caigan las telas
que se impriman en el tálamo las figuras cómplices

ahora el incendio pasará a hacer
no lo que calcina
sino lo que ampara

el paréntesis será el signo que nos relacione


c)

EXPONGAMOS lo que dentro atesoramos
pues el momento nos lo permite

limitémonos a revelar lo oportuno
sólo en palabras

seamos soñolientos en el contacto
que para lo venidero ya le llegará la colecta

las voces sean
por ahora
el centro del tálamo

tú dime y te digo
te digo y tú dime
somos rebotes e impulsos epicúreos

las palabras
los mensajes
los discursos por ahora


d)

ESTAMOS reunidos como la idea de una oración

pies y manos
al igual que los labios
serán las coartadas para juzgarnos
y los tactos
la sentencia que a la final nos enjuiciará

para ello
cuántas serán las pruebas en el curso del caso

yo
divulgaré las guardadas con mucha efervescencia

cuáles serán las tuyas


e)

PARA esta misión
quién se dirigirá a la cima
quién a la hondura

quién escalará y se hará con la corona

quién surfeará sobre las batientes
tanto el otro será el espectador

quién segregará la primera gota del cuerpo
arriba del otro
tanto nuestra energía se dilapide por los habituales movimientos

para los ángulos
qué unidades para calcular
y que las caderas sean los ejes del sincronismo


lo que sí es irrebatible
que el tálamo auxiliará nuestro púrpura


f)

LAS MANOS
las tuyas y las mías
posibilitan otro lenguaje
movidas con un silencio a las insinuaciones

son como navíos
que a través de un mar sin horizonte
pero envolvente
tratan de no zozobrar
no por causa de las corrientes
sino por la impericia al cuerpo y a sus tildes erotógenas

las mías son pedruscos
en cambio las tuyas papilionáceas en vuelo

patrones opuestos
pero dirigidas a un mismo propósito

frotar para calentar
el fuego que se inicia por los roces
será la válvula que uniforme el empuje



g)

SIMULTÁNEAMENTE nuestras piernas se han permitido palparse
de una forma
que aparentan ser cruces nerviosas
efusivas

el protagonismo
por ahora
sucede bajo nuestras caderas
y allí el calor es más acentuado

no es una lucha de extremidades
más bien
un reconocimiento de órbitas ignoradas
derroches de piel con piel

cada palmo descubierto
es un peldaño hacia la expansión


h)

QUÉ HAY en los pies para no creerlos sensitivos

con ellos nos apoyamos y andamos
pero no son tan simples como parecen

son segmentos como aquéllos
que se nos entregaron para tenerlos en silencio

y es en esta camada que nuestros pies
son propicios para desnudar

es por ello que todo ingenio dedico
para andar por tu cuerpo
y dejar que tú te apoyes en mí

porque no existen líneas para lo reinante


i)

CON LOS LABIOS se abre otro espacio
otro recinto que acelera los latidos

sinceros
expansivos
manifiestos

nuestros lenguajes se aplican con humedad
dejándonos compartir cuanto aderezo destilemos

tu gusto consumo
mi gusto consumes
nos brindamos

pareciera haberse quebrado un cántaro pleno de minerales
nutriendo los órganos indicados sobre el tálamo

la historia lo ha dicho
los labios han concretado las pasiones
así ha sido siempre

circulares y envueltos
somos nosotros
son nuestros nervios enlazándose

cubiertos por la desnudez
los labios nunca serán imposibilitados


j)

CUÁNTAS lunas son necesarias para crear la noche
y de cuántos colores creíbles

el número varía para cada suceso
así me complaces

tú me has servido dos lunas
no lejanas
ni nocturnas

a la mano ahora las domino
como la mies de los campos
y fáciles para el consumo

no tengo ninguna duda del desafío
pero son tan enérgicas a mis ojos
que no profanan
y sólo admiten círculos alentadores
y pedruscos

me has dado sobre el tálamo
el alimento liso no fructificado

el púrpura
una vez más
ha impuesto sus rasgos


k)

A CENTENARES
tus cabellos vibran sobre la sábana

son como los capítulos martirizados del campo
y dispuestos para ser recogidos por la mano acompañante

corren por tu rostro
y por un instante pierdo tus ventanas
y tu nariz y tu aliento

aunque mis ojos se hayan distraído
te consigo fácilmente con la boca

cuánto torrente de un color concreto
tiende a arrebatarte
en el intermedio de este oficio


l)

POR TUS VENTANAS corre una ventolera
y no has dispuesto cerrar las batientes

con el delirio te has dirigido hacia mis ojos
y no te presiento ganas de escapar

toda tu alma
como un libro
se ha presentado frente mío

y sólo el parpadear
por segundos
me niega fragmentos de tu literatura


m)

EN LO QUE andamos en el tálamo
un nuevo olor se ha desenvuelto

no es aroma revuelto del buqué
ni tampoco efluvio escapado del vino
o algún aire de las estaciones

es tu esencia
que como mineral
es nativa de tus profundidades

mi piel ha absorbido de tu piel tal sustancia
y nos hemos mezclado con energía y humedad

te percibo con otro método
y te hallo absoluta
como navío en el puerto

es toda una travesura para nuestros olfatos
y todo aire a los pulmones
es conciencia para mantener la vanguardia


n)


HE DE VOLTEARTE
y revelar tu espalda y saludarla

todo un campo abierto para mis manos

el sitio que deseo instigar
es el plato de tus caderas
que entraña la abultada abertura

posarme como monumento por breve instante
y provocar una moderada pugna
que desemboque simplemente
en un remolino de voces mansas

exóticos giros de nuestros músculos
sacudiendo el reposo de las sabanas


ñ)

EN UNA ESCENA que para ti procuras
tu lenguaje redondeas en lo más inquebrantable de mi cuerpo

nos reconocemos en perspectivas distintas

absorbente
yo
absorbido

con sofocadas palabras
por una elipsis natural y espontánea
inspiras un segmento de mi ímpetu

copa y catadora

estrategia que vuelca el protagonismo sobre el tálamo
y el equilibrio que se establece
condiciona nuestros géneros


o)

LA ESPERA se cierra al presenciarse el umbral

ya envueltos en nuestra propia energía
respondemos mutuamente a los designios

esclava manumisa
no deseas escapatoria
y dinámico y varonil
me impulso en la oquedad que tú me has servido

y entre el silencio y las sombras
me deliras tu artística voz a los oídos

ahora en la locura nos desbocamos
y cerrado los ojos
entre vibraciones y humedades
aguardamos la última plenitud

más que incendio provocado
el verdadero sentido de la noche
está en favorecernos como árbol a la orquídea


p)

MELODÍA DE CLAUSURA

CORONADOS
palpitantes
desarmados
y con los pechos prósperos observando la noche
hemos enlazado nuestras formas
nuestra energía

lunes, 24 de noviembre de 2008

Gustavo Pereira





«Con esa palabra quise nominar un tipo de poema caracterizado por su brevedad y al mismo tiempo por su frescura, su espontaneidad. Me pareció pretensioso decirle poema a aquello(…) De modo que lo llame SOMARI(…) mi propósito era identificar un pequeño instrumento apto para ser leído con la prontitud que esta complicada sociedad exige, pero que al mismo tiempo no fuese tan… vamos a decir, inofensivo.»




SOMARI DE LOS SOÑADORES

Si no fuera por los soñadores
el mundo
sería una basura
y caverna lóbrega nuestro lecho

Si no fuera por los soñadores
¿qué sentido
tendría
todo esto?

Los búhos serían amos del día
y los garrotes terminarían por escribir las únicas palabras.




SOMARI DE LOS AÑOS SESENTA

En 1963
cuando la policía pateaba nuestras canciones
las muchachas asomadas a las ventanas
nos lanzaban besos furtivos

Han pasado los años
Algún día otros poetas harán versos que jamás pisotearán
ni serán olvidados como los nuestros
así como tampoco aquellas muchachas nos olvidaron.




SOMARI

La poesía debe ser vista como un cuerpo
al que todos desean besar
(aunque quema)
y poseer
(aunque se deshace en las manos)

Edgar Allan Poe




EL CUERVO

Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones,
Sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones
Inclinaba soñoliento la cabeza, de repente
A mi puerta oí llamar;
Como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta
Mano tímida a tocar:
"¡Es - me dije - una visita que llamando está a mi puerta:
eso es todo y nada más!".

¡Ah! Bien claro lo recuerdo: era el crudo mes del hielo,
Y su espectro cada brasa moribunda enviaba al suelo.
Cuan ansioso el nuevo día deseaba, en la lectura
Procurando en vano hallar
Tregua a la honda desventura de la muerta Leonora;
La radiante, la sin par
Virgen rara a quien Leonora los querubes llaman, ahora
Ya sin nombre... ¡nunca más!

Y el crujido triste, incierto, de las rojas colgaduras
Me aterraba, me llenaba de fantásticas pavuras,
De tal modo que el latido de mi pecho palpitante
Procurando dominar,
"¡Es, sin duda, un visitante-repetía con instancia-
Que a mi alcoba quiere entrar:
Un tardío visitante a las puertas de mi estancia...,
Eso es todo, y nada más!".

Poco a poco, fuerza y bríos fue mi espíritu cobrando:
"Caballero, dije, o dama: mil perdones os demando;
Mas, el caso es que dormía, y con tanta gentileza
Me vinisteis a llamar,
Y con tal delicadeza y tan tímida constancia
Os pusisteis a tocar,
Que no oí", dije, y las puertas abrí al punto de mi estancia:
¡sombras sólo y... nada más!

Mudo, trémulo, en la sombra por mirar haciendo empeños,
Quedé allí-cual antes nadie los soñó-forjando sueños;
Más profundo era el silencio, y la calma no acusaba
Ruido alguno..., resonar
Sólo un nombre se escuchaba que en voz baja a aquella hora
Yo me puse a murmurar,
Y que el eco repetía como un soplo: ¡Leonora...!
Esto apenas, ¡nada más!

A mi alcoba retornando con el alma en turbulencia,
Pronto oí llamar de nuevo, esta vez con más violencia:
"De seguro -dije- es algo que se posa en mi persiana,
Pues, veamos de encontrar
La razón abierta y llana de este caso raro y serio,
Y el enigma averiguar:
¡Corazón, calma un instante, y aclaremos el misterio...:
Es el viento, y nada más!".

La ventana abrí, y con rítmico aleteo y garbo extraño,
Entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
Con aspecto señorial,
Fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
De mi puerta el cabezal;
Sobre el busto que de Palas la figura representa
Fue y posóse, y ¡nada más!

Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza
Con su grave, torva y seria, decorosa gentileza;
Y le dije: "Aunque la cresta calva llevas, de seguro
No eres cuervo nocturnal,
¡viejo, infausto cuervo oscuro vagabundo en la tiniebla...!
Dime, ¿cuál tu nombre, cuál,
En el reino plutoniano de la noche y de la niebla...?"
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

Asombrado quedé oyendo así hablar al avechucho,
Si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho;
Pues preciso es convengamos en que nunca hubo criatura
Que lograse contemplar
Ave alguna en la moldura de su puerta encaramada,
Ave o bruto reposar
Sobre efigie en la cornisa de su puerta cincelada,
Con tal nombre: "Nunca más".

Mas el cuervo fijo, inmóvil, en la grave efigie aquélla,
Sólo dijo esa palabra, cual si su alma fuese en ella
Vinculada, ni una pluma sacudía, ni un acento
Se le oía pronunciar...
Dije entonces al momento: "Ya otros antes se han marchado,
Y la aurora al despuntar,
él también se irá volando cual mis sueños han volado".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

Por respuesta tan abrupta como justa, sorprendido,
"No hay ya duda alguna -dije-, lo que dice es aprendido;
Aprendido de algún amo desdichado a quien la suerte
Persiguiera sin cesar,
Persiguiera hasta la muerte, hasta el punto de, en su duelo,
Sus canciones terminar
Y el clamor de su esperanza con el triste ritornelo
De: ¡Jamás, y nunca más!".

Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa,
Mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa;
Luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía
Dime entonces a juntar,
Por saber que pretendía aquel pájaro ominoso
De un pasado inmemorial,
Aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso
Al graznar: "¡Nunca jamás!".

Quedé aquesto investigando frente al cuervo, en honda calma,
Cuyos ojos encendidos me abrasaban pecho y alma.
Esto y más-sobre cojines reclinado-con anhelo
Me empeñaba en descifrar,
Sobre el rojo terciopelo do imprimía viva huella
Luminosa mi fanal,
Terciopelo cuya púrpura ¡ay! Jamás volverá élla
A oprimir, ¡ah, nunca más!

Parecióme el aire, entonces, por incógnito incensario
Que un querube columpiase de mi alcoba en el santuario,
Perfumado. "¡Miserable ser-me dije-Dios te ha oído,
Y por medio angelical,
Tregua, tregua y el olvido del recuerdo de Leonora
Te ha venido hoy a brindar:
Bebe, bebe ese nepente, y así todo olvida ahora!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

¡Oh, Profeta-dije-o duende!, mas profeta al fin, ya seas
Ave o diablo, ya te envía la tormenta, ya te veas
Por los ábregos barrido a esta playa, desolado
Pero intrépido, a este hogar
Por los males devastado, dime, dime, te lo imploro.
¿Llegaré jamas a hallar
Algún bálsamo o consuelo para el mal que triste lloro?.
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Oh, Profeta-dije-o diablo! Por ese ancho, combo velo
De zafir que nos cobija, por el sumo Dios del cielo
A quien ambos adoramos, dile a esta alma dolorida,
Presa infausta del pesar,
Si jamás en otra vida la doncella arrobadora
A mi seno he de estrechar,
La alma virgen a quien llaman los arcángeles Leonora...".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Esa voz, oh cuervo, sea la señal de la partida
--grité alzándome--, retorna, vuelve a tu hórrida guarida,
La plutónica ribera de la noche y de la bruma...!
¡De tu horrenda falsedad
En memoria, ni una pluma dejes, negra! ¡El busto deja!
¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho! ¡De mi umbral tu forma aleja...!".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

¡Y aun el cuervo inmóvil!, fijo, sigue fijo en la escultura,
Sobre el busto que ornamenta de mi puerta la moldura....
Y sus ojos son los ojos de un demonio que, durmiendo,
Las visiones ve del mal;
Y la luz sobre él cayendo, sobre el suelo arroja trunca
su ancha sombra funeral,
y mi alma de esa sombra que en el suelo flota..., nunca
Se alzará..., nunca jamás!

Traducción de Juan Antonio Pérez Bonalde

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Escudo de Lucevelio