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| Maduro, Cilia y Diosdado |
¿Cómo descubrir al ladrón
que se ha embolsillado el erario:
el culpado en televisión,
o el que ha regido el comentario?
Apesta a tristeza aquella ciudad de la ensenada
desamparada en las esquinas a causa de la orina de los borrachos
y tacones rojos que encienden como luciérnagas.
VII
¿Qué la albahaca enarbolara
su aroma y parezca bandera?
¿Qué un huevo frito en el sartén
es naciente sol comestible?
¿Llegará el día en que el político
se dedicara a la política?
¿Si la niñez es inocencia,
en la adultez de qué nos culpan?
VIII
¿Si con un beso la desfalco
yo merecería la cárcel?
¿Avergonzaría al café
si no lo consumo en la taza?
¿Se inmortalizara la arepa
si le hallan vestigios lunares?
Sin querer me mordí la lengua
¿afectaría eso al silencio?
IX
¿Qué gana el viandante asteroide
con enterrarse en nuestra Tierra?
¿Asumo que conoces algo?
Porque nada me has preguntado
¿Para qué sembrar tantas papas
y sus clases, por los peruanos,
si con una especie es bastante
para matar rápido el hambre?
X
¿Es un baúl repleto en oro
la mandíbula del maíz?
¿Haría quejar un diluvio
al desagüe por su hediondez?
¿Cuánta sal retiene el océano
en su hábito de acaparar?
¿De tarde en tarde al horizonte
le hieren su mercadería?
¿Acaso una hojuela de avena
es respuesta en plato del pobre?
XI
¿Por qué con tanta primavera,
en mi jardín venezolano,
siguen floreciendo caudillos
con sendos culos incongruentes?
¿Tiene esperanza la pregunta
por la respuesta diminuta?
I¿Acaso el triste de Maduroquiere un trono para sus nalgas?¿Si de labio tramita pazpara qué menciona sandeces?II¿Si del tren quitan sus durmientesse desplomarían los sueños?¿Es así de dulce la guerraque nos herimos con su azúcar?¿Si el ocaso rompe la tardecómo se haría el repararla?III¿Si te desnudas en las nochesde qué me sirven las estrellas?¿Las hojarasca en otoñose desgastan o se suicidan?¿Por qué Neverí maravillaaún siendo un caso perdido?IV¿Estaba aburrido Petrarcacuando quiso hacer un soneto?¿Parece difícil la pazcuando intentamos figurarla?¿No nos saca una risa el ceroen la izquierda de nuestras cuentas?V¿Es la espuma de la cervezaalguna corona olvidada?¿Por qué se le prenden velonesa los santos innecesarios?¿Qué conocemos de la cenacuando los cubiertos se olvidan?VI¿Son tenaces los cerealescuando se juntan con la leche?¿Son interesantes las balascuando ríe la primavera?¿De verdad sirve la mentira?¿Es menos pesada la vidasi la cargamos de algodones?
Aparecida la sed seca y deseca el lubricante
que es la saliva
que hace resbalar los discursos
hacia los labios
Bajo tal inestabilidad el cuerpo sufre
cruel conspiración que
lo enmudece.