Estábamos
los dos en la cama. Ella tenía las manos inquietas, y yo con necesidades. En
ese momento nos leímos la mente. Atreviéndose a tomar algo de mí sin esperar
respuesta: aquella camisa vieja que urgía remendar.
Cantidad
de palabras: 40
Es más que un espacio donde la imaginación y la inquietud se condensan en palabras puestas al servicio del género más natural e inherente al ser humano, como lo es la Poesía. Sin mas que decir... espero disfruten del siguiente Blog. ¡Saludos!